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PERFIL DE PAÍS

Estado Plurinacional de Bolivia

Los perfiles de país de la plataforma Salud en las Américas+ se han elaborado a partir de los indicadores interagenciales disponibles hasta las fechas indicadas. Las fuentes pueden consultarse en este cuadro. En algunos casos, debido al proceso de verificación, los valores de los indicadores pueden diferir de aquellos más recientes disponibles en el país.

Determinantes sociales y ambientales de la Salud

En el 2000, la población total del Estado Plurinacional de Bolivia era de 8 592 656 habitantes, y en el 2021 había ascendido a 12 079 472, lo que representa un incremento de 40,6%. En cuanto al perfil demográfico del país, en el 2021 la población de mayores de 65 años representaba 4,9% del total, lo que implica una disminución de 0,2 puntos porcentuales respecto del 2000. Asimismo, en el 2021 se alcanzó una razón de 99,4 mujeres por cada 100 hombres y de 15,8 personas mayores (de 65 años o más) por cada 100 menores de 15 años, como se observa en la distribución por grupo etario y sexo de las pirámides poblacionales del país (figura 1). Si se considera la población de 15 a 64 años como potencialmente activa, es decir, susceptible de participar en actividades laborales, esta representó 64,0% de la población total del país en el 2021, lo que equivale a 7 726 980 personas. Si a estos datos se agregan los relativos a la población potencialmente pasiva (3 759 372 menores de 15 años y 593 121 mayores de 65 años), se obtiene una relación de dependencia de 56,3 habitantes potencialmente pasivos por cada 100 habitantes potencialmente activos. Esta relación era de 77,1 en el 2000.

En lo que atañe a la esperanza de vida al nacer, para el 2021 fue de 72 años —cifra inferior al promedio de la Región de las Américas—, lo que representa un aumento de 15,2 años respecto de lo informado en el 2000.

Figura 1. Pirámides de población de Bolivia, años 2000 y 2021

Entre el 2000 y el 2020, el promedio de años de escolarización en el Estado Plurinacional de Bolivia aumentó 36,3%, de modo que, de media, llegó a 9,8 años en el último año para el cual se dispone de información. Por su parte, la tasa de desempleo en el 2021 fue de 8,5% para el total de la población. Si se desglosa por sexo, ascendió a 10,7% para las mujeres y 6,7% para los hombres. La tasa de alfabetización fue de 95,9% en el 2020. En los hombres, este indicador ascendió a 98,3%; y en las mujeres, a 93,5%. Por lo que se refiere a la pobreza definida como porcentaje de la población con un ingreso menor a US$ 1,90 por día, en el 2021 4,4% de la población se encontraba en esta situación, una cifra superior al promedio regional de 3%, si bien representa una reducción importante con respecto al valor notificado en el 2000, de 84,6%.

Durante el período 2000-2019, el país aumentó su puntuación en el índice de desarrollo humano, el cual presentó un aumento de 9,5% (de una puntuación de 0,632 a una de 0,692), mientras que en el mismo período el índice incrementó 13,5% a nivel internacional y 9,4% en América Latina (figura 2).

Figura 2. Índice de desarrollo humano en la Región de las Américas, 2019

En el 2019, el gasto público en salud representó 4,9% del producto interno bruto (PIB) (figura 3) y 13,7% del gasto público total, mientras que el gasto de bolsillo en salud implicó 23,92% del gasto total en salud, lo que representa casi diez puntos porcentuales menos con respecto al 33,5% informado en el 2010.

Figura 3. Gasto público en salud como porcentaje del producto interno bruto en la Región de las Américas, 2018

Cobertura digital

En el 2020, el porcentaje de población con conexión a Internet ascendía a 59,9%, cifra que representa un incremento considerable respecto del 2000, año en que el indicador arrojaba un valor de 1,4%.

La situación de salud

Salud maternoinfantil

Entre el 2003 y 2016, la mortalidad infantil en el Estado Plurinacional de Bolivia se redujo de 75 a 29 por 1000 nacidos vivos, lo cual implica una disminución de 61,3%. Por su parte, el porcentaje de nacimientos con peso bajo (menos de 2500 g) se incrementó de 4% a 5,1% entre el 2001 y el 2020, mientras que la adherencia a la lactancia materna exclusiva en la población infantil de hasta 6 meses representó un 53,6% en el 2008 y un 60,4% en el 208 (último dato disponible).

En cuanto a la estrategia de inmunización, en el 2021 la cobertura de vacunación contra el sarampión fue de 75%, lo que representa una reducción de 25 puntos porcentuales con relación al valor alcanzado en el 2000.

La razón de mortalidad materna para el 2017 se estimó en 155 por 100 000 nacidos vivos, lo que supone una reducción de 53,2% respecto del valor estimado para el 2000 (figura 4). En relación con la fecundidad, se calcula que, en el 2022, las mujeres tenían en promedio 2,6 hijos a lo largo de su vida reproductiva. En el caso específico de la fecundidad adolescente, se observa una reducción de 30,2%, si se compara la tasa de 90,3 nacidos vivos por cada 1000 mujeres de 15 a 19 años en el 2000 con la cifra de 63,1 en el 2022. En cuanto al control prenatal, entre el 2001 y el 2020 se observa una disminución en el porcentaje de personas gestantes que acudieron a cuatro consultas o más de atención prenatal durante el embarazo, ya que este pasó de 81,4% a 66,6%. Por otra parte, 99,6% de los partos fueron atendidos por personal capacitado en el 2017.

Figura 4. Razón de mortalidad materna por 100 000 nacidos vivos, 2000-2017

Enfermedades transmisibles

En el 2020 se registraron 51 nuevos casos de tuberculosis por 100 000 habitantes en el país. Al mismo tiempo, la tasa de mortalidad por tuberculosis (ajustada por edad y por 100 000 habitantes) para la población total fue de 10,7 ese mismo año (8,2 en mujeres y 13,4 en hombres).

Por otra parte, se estimó que para el 2020 la tasa de nuevos diagnósticos de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ascendió a 21,2 por 100 000 habitantes. La tasa de mortalidad ajustada por edad por esta causa fue de 1,7 por cada 100 000 habitantes en el 2019. Debe destacarse que durante el período 2000-2019 este indicador descendió 92,1%.

En 2021 se reportaron 5 casos de rabia humana en el país.

Enfermedades no transmisibles y factores de riesgo

En el Estado Plurinacional de Bolivia, la prevalencia del consumo de tabaco entre las personas de 15 años o más para el 2019 fue de 13,8%. En relación con el sobrepeso y la obesidad en el mismo grupo etario, la prevalencia ascendió a 56,1% para el 2016.

En cuanto a la hipertensión arterial, en el 2015 se informó una prevalencia de 17,9% de personas de 18 años o más con presión sanguínea elevada, lo que representa un descenso de 3,6 puntos porcentuales en comparación con el 2000 (21,5%). Por otra parte, la prevalencia de diabetes mellitus, que en el 2000 se hallaba en 6,4%, se incrementó a 8% en el 2014.

Mortalidad

En el 2019, la tasa ajustada de mortalidad prematura potencialmente evitable en el Estado Plurinacional de Bolivia fue de 317,1 muertes por 100 000 habitantes, lo que equivale a una disminución de 32,9% en comparación con la tasa de 472,5 registrada en el 2000. En este sentido, el país presentó en el 2019 una tasa 39,9% mayor a la notificada para la Región de las Américas. De las muertes prematuras potencialmente evitables, la tasa por causas prevenibles en el 2019 fue de 153,7 por 100 000 habitantes, cifra 12,1% mayor que la regional, en tanto que la relativa a las causas tratables ascendió a 163,4 por 100 000 habitantes, frente a un promedio regional de 89,6.

En cuanto a la tasa de mortalidad general ajustada por edad, en el 2019 fue de 7,9 por 1000 habitantes, lo cual implica un descenso de 21,6% con respecto al 2000 (10,1 muertes por cada 1000 habitantes).

Al categorizar las muertes en tres grupos principales, se observa que en el 2019 la tasa de mortalidad ajustada por edad por enfermedades transmisibles fue de 136.8 por 100 000 habitantes (141.3 por 100 000 en hombres y 132.0 por 100 000 en mujeres), mientras que la tasa de mortalidad ajustada por edad a causa de enfermedades no transmisibles ascendió a 584.4 por 100 000 habitantes (598.8 por 100 000 en hombres y 572.4 por 100 000 en mujeres). Por su parte, la tasa de mortalidad ajustada por edad por causas externas fue de 69.9 por 100 000 habitantes (101,4 por 100 000 en hombres y 39,4 por 100 000 en mujeres), en cuyo caso destacan los accidentes de transporte terrestre (23,2 por 100 000 habitantes), los homicidios (9,7 por 100 000 habitantes) y los suicidios (6,8 por 100 000 habitantes). En el 2000, la distribución porcentual de las causas fue de 53,2% para las enfermedades no transmisibles, 38,3% para las transmisibles y 8,5% para las causas externas, en tanto que para el 2019 los porcentajes fueron de 72,7%, 18,6%, y 8,7%, respectivamente (figura 5).

Figura 5. Mortalidad proporcional en Bolivia, 2000 y 2019

Mortalidad por Cáncer

Al observar la mortalidad por cáncer según el sitio tumoral, puede advertirse que durante el 2019 la población masculina presentó una tasa ajustada de mortalidad por cáncer de próstata de 11,5 por 100 000; de pulmón, de 10,3 por 100 000, y de colon y recto, de 4,7 por 100 000. En el caso de las mujeres, los valores fueron de 9 por 100 000 para cáncer de mama; de 5,4 por 100 000 para cáncer de pulmón, y de 3,6 por 100 000 para cáncer de colon y recto.

La situación de salud y la pandemia de COVID-19

Durante el 2020, en Estado Plurinacional de Bolivia hubo un total de 158 372 casos de COVID-19, lo que representa 13 110 por millón de habitantes. En el 2021 los casos identificados ascendieron a 441 381, lo que equivale a 36 538 por millón de habitantes, mientras que, en 2022, el numero de casos reportados fue de 507 147, siendo estos 41 983 casos por millón de habitantes. Por lo que se refiere a las muertes causadas de forma directa por la COVID-19, en el 2020 se registraron 9 149 muertes de personas con diagnóstico de COVID-19, es decir, 757 por millón de habitantes, mientras que en el 2021 se notificaron 10 531, lo que representa 872 muertes por millón de habitantes y 2 546 muertes totales para 2022, equivalentes a 211 muertes por millón de habitantes. En la Región de las Américas, Estado Plurinacional de Bolivia se ubicó en la posición 10 en cuanto a cantidad de muertes por COVID-19 en el 2020, pasó a la posición 30 en el 2021 y en 2022 se ubicó en la posición 39, con una cifra acumulada para los años de 1839,9 muertes por millón de habitantes (figura 6).

Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, el total de muertes en exceso en el 2020 ascendió a 36 299, casos, es decir, 311 por 100 000 habitantes. Para el 2021 se estimaron 51 733 muertes, que representan un exceso de mortalidad de 437 por 100 000 habitantes.

Al 31 de diciembre del 2021, se había aplicado al menos una dosis de la vacuna contra la COVID-19 a 61,3% de los habitantes del país. Al 20 de abril del 2022 (fecha de los últimos datos disponibles), 50% de la población contaba con el esquema de vacunación completo. La campaña de vacunación comenzó el 20 de enero del 2021 y hasta el momento se han utilizado seis tipos de vacunas contra la COVID-19.

Figura 6. Muertes por COVID-19 acumuladas al 31 de diciembre del 2021 en la Región de las Américas

Perspectivas

Medidas para el logro de la cobertura universal de salud

El Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) 2021-2025 "Reconstruyendo la Economía para Vivir Bien, hacia la Industrialización con Sustitución de Importaciones", aprobado por el Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, se enfoca en la construcción colectiva de una sociedad sin desigualdades ni pobreza, y con el centro puesto en el ser humano, para alcanzar el equilibrio entre los ámbitos social, económico y ambiental, los cuales hacen al desarrollo sostenible del país. Este plan se encuentra estructurado en 10 ejes estratégicos que están articulados con los 13 pilares de la Agenda Patriótica del Bicentenario 2025.

En ese sentido, el Pilar 3 de la Agenda está enfocado específicamente en la salud, la educación y el deporte, y tiene como objetivo el garantizar el derecho y el acceso a la salud de todas las personas, sin exclusión ni discriminación alguna, y de manera gratuita, a través de la implementación del Sistema Único de Salud (SUS). Dicho sistema, además de ser universal, constituye la principal política a nivel nacional del sector de la salud para dar cobertura gratuita a las bolivianas y los bolivianos que no se encuentran cubiertos por la seguridad social.

Asimismo, la política de Salud Familiar Comunitaria Intercultural (SAFCI) plantea los modelos de atención y gestión de la salud bajo los principios de integralidad, intersectorialidad, participación comunitaria e interculturalidad, lo cual aborda la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad desde un enfoque de salud colectiva, centrado en la persona, la familia, la comunidad y el entorno, y busca recuperar la medicina tradicional e intercultural.

Desafíos relacionados con la salud de la población

En la agenda de las políticas públicas todavía existen importantes retos por delante, entre los cuales es posible destacar la reducción acelerada de las tasas de mortalidad materna y el fortalecimiento del liderazgo (rectoría) y la gobernanza para reducir la fragmentación y segmentación del sistema de salud, para lo cual será necesario celebrar acuerdos intergubernamentales tripartitos y bipartitos.

Respuesta a la pandemia de la COVID-19

Para hacer frente a la pandemia, se continúan los esfuerzos para robustecer el primer nivel de atención y extender la aplicación de SAFCI a todo el sistema de salud, así como para desarrollar aún más las capacidades de diagnóstico en laboratorio y de vigilancia epidemiológica dirigidas a contar con un sistema de alertas y respuestas tempranas y oportunas.

Uno de los principales objetivos de la respuesta a la pandemia consiste en acelerar el proceso de vacunación mediante el incremento de la cobertura de inmunización contra la COVID-19 y reducir la letalidad de esta enfermedad a través de dos iniciativas estratégicas clave:

  • La implementación del Plan Nacional de Vacunación, a través del cual se plantea avanzar en la inmunización de toda la población, incluidos los niños y las niñas desde su nacimiento .
  • El desarrollo de un programa nacional de vigilancia epidemiológica, desastres y salud ambiental.

Estrategia nacional para abordar las desigualdades en salud

Como se mencionó, el PDES 2021-2025 se encuentra abocado a la construcción colectiva de una sociedad sin desigualdades ni pobreza. En el ámbito de la salud, esto significa priorizar los grupos que viven en situación de vulnerabilidad y tienen poco acceso a los servicios de salud, como las poblaciones rural e indígena (en particular, del oriente).

Finalmente, también se ha propuesto que la asignación de recursos se realice de manera todavía más equitativa, para lo cual será necesario establecer un monto per cápita superior para los municipios que cuentan con mayor cantidad de población rural dispersa y de población indígena.

Las fuentes de los indicadores interagenciales usados en este perfil se pueden encontrar en este cuadro

Para obtener los datos más recientes sobre indicadores de salud para la Región de las Américas, asegúrese de visitar el portal de Indicadores Básicos de la OPS.