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PERFIL DE PAÍS

Colombia

Los perfiles de país de la plataforma Salud en las Américas+ se han elaborado a partir de los indicadores interagenciales disponibles hasta las fechas indicadas. Las fuentes pueden consultarse en este cuadro. En algunos casos, debido al proceso de verificación, los valores de los indicadores pueden diferir de aquellos más recientes disponibles en el país.

Determinantes sociales y ambientales de la Salud

En el 2000, la población total de Colombia era de 39 629 965 habitantes, y en el 2020 había ascendido a 50 882 884, lo que representa un incremento de 28,4%. En cuanto al perfil demográfico del país, en el 2020 la población de mayores de 65 años representaba 9,1% del total, lo que implica un aumento de 3,9 puntos porcentuales respecto del 2000. Asimismo, en el 2020 se alcanzó una razón de 103,7 mujeres por cada 100 hombres y de 40,8 personas mayores (de 65 años o más) por cada 100 menores de 15 años, como se observa en la distribución por grupo etario y sexo de las pirámides poblacionales del país (figura 1). Si se considera la población de 15 a 64 años como potencialmente activa, es decir, susceptible de participar en actividades laborales, esta representó 68,8% de la población total del país en el 2020, lo que equivale a 34 984 968 personas. Si a estos datos se agregan los relativos a la población potencialmente pasiva (11 287 640 menores de 15 años y 4 610 276 mayores de 65 años), se obtiene una relación de dependencia de 45,4 habitantes potencialmente pasivos por cada 100 habitantes potencialmente activos. Esta relación era de 60,7 en el 2000.

En lo que atañe a la esperanza de vida al nacer, para el 2021 fue de 77,6 años —cifra superior al promedio de la Región de las Américas—, lo que representa un aumento de 6,3 años respecto de lo informado en el 2000.

Figura 1. Pirámides de población de Colombia, años 2000 y 2021

Entre el 2000 y el 2019, el promedio de años de escolarización en Colombia aumentó 30,8%, de modo que, de media, llegó a 8,5 años en el último año para el cual se dispone de información. Por su parte, la tasa de desempleo en el 2019 fue de 10% para el total de la población. Si se desglosa por sexo, ascendió a 12,76% para las mujeres y 7,88% para los hombres. La tasa de alfabetización fue de 95,1% en el 2018. En los hombres, este indicador ascendió a 94,9%; y en las mujeres, a 95,3%. Por lo que se refiere a la pobreza definida como porcentaje de la población con un ingreso menor a US$ 1,90 por día, en el 2019 4,9% de la población se encontraba en esta situación, una cifra superior al promedio regional de 3%.

Durante el período 2000-2019, el país aumentó su puntuación en el índice de desarrollo humano, el cual presentó un aumento de 15,2% (de una puntuación de 0,666 a una de 0,767), mientras que en el mismo período el índice incrementó 15% a nivel internacional y 11% en América Latina (figura 2).

Figura 2. Índice de desarrollo humano en la Región de las Américas, 2021

En el 2018, el gasto público en salud representó 5,5% del producto interno bruto (PIB) (figura 3) y 7,6% del gasto público total, mientras que el gasto de bolsillo en salud implicó 15,1% del gasto total en salud.

Figura 3. Gasto público en salud como porcentaje del producto interno bruto en la Región de las Américas, 2019

Cobertura digital

En el 2019, el porcentaje de población con conexión a Internet ascendía a 65%, cifra que representa un incremento considerable respecto del 2000, año en que el indicador arrojaba un valor de 2,2%.

La situación de salud

Salud maternoinfantil

Entre el 2000 y el 2020, la mortalidad infantil en Colombia se redujo de 25,8 a 16,8 por 1000 nacidos vivos, lo cual implica una disminución de 34,9% (figura 4). Por su parte, el porcentaje de nacimientos con peso bajo (menos de 2500 g) se incrementó de 7,6% a 9,5% entre el 2002 y el 2019, mientras que la adherencia a la lactancia materna exclusiva en la población infantil de hasta 6 meses representó un 25,8% en el 2000 y un 46,8% en el 2005 (último dato disponible).

En cuanto a la estrategia de inmunización, en el 2019 la cobertura de vacunación contra el sarampión fue de 95%, lo que representa un incremento de siete puntos porcentuales con respecto a la cobertura del 2000.

La razón de mortalidad materna para el 2017 se estimó en 83 por 100 000 nacidos vivos, lo que supone una reducción de 11,7% respecto del valor estimado para el 2000 (figura 5). En relación con la fecundidad, se calcula que, en el 2017, las mujeres tenían en promedio 1,8 hijos a lo largo de su vida reproductiva. En el caso específico de la fecundidad adolescente, se observa una reducción de 36,1%, si se compara la tasa de 98,8 nacidos vivos por cada 1000 mujeres de 15 a 19 años en el 2000 con la cifra de 63,1 en el 2021. En cuanto al control prenatal, entre el 2000 y el 2019 se observa un incremento en el porcentaje de personas gestantes que acudieron a cuatro consultas o más de atención prenatal durante el embarazo, ya que este pasó de 72,6% a 83,9%. Por otra parte, 98,5% de los partos fueron atendidos por personal capacitado en el 2019.

Figura 4. Tasa de mortalidad infantil por 1000 nacidos vivos, 1995-2020
Figura 5. Razón de mortalidad materna por 100 000 nacidos vivos, 2000-2017

Enfermedades transmisibles

En el 2019 se registraron 28 nuevos casos de tuberculosis por 100 000 habitantes en Colombia. Al mismo tiempo, la tasa de mortalidad por tuberculosis (ajustada por edad y por 100 000 habitantes) para la población total fue de 2,4 ese mismo año (1,2 en mujeres y 3,8 en hombres).

Por otra parte, se estimó que para el 2019 la tasa de nuevos diagnósticos de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ascendió a 21,7 por 100 000 habitantes. La tasa de mortalidad ajustada por edad por esta causa fue de 5,1 por cada 100 000 habitantes. Debe destacarse que durante el período 2000-2019 este indicador descendió 7,3%.

Se registró un caso de rabia humana en el país en el 2020.

Enfermedades no transmisibles y factores de riesgo

En Colombia, la prevalencia del consumo de tabaco entre las personas de 15 años o más para el 2019 fue de 8,9%. En relación con el sobrepeso y la obesidad en el mismo grupo etario, la prevalencia ascendió a 59% para el 2016.

Asimismo, para el último año mencionado, 44% de la población declaró practicar actividad física insuficiente.

En cuanto a la hipertensión arterial, en el 2015 se informó una prevalencia de 19,2% de personas de 18 años o más con presión sanguínea elevada, lo que representa un descenso de 4,3 puntos porcentuales en comparación con el 2000 (23,5%). Por otra parte, la prevalencia de diabetes mellitus, que en el 2000 se hallaba en 7,2%, se incrementó a 8,5% en el 2014.

Mortalidad

En el 2019, la tasa ajustada de mortalidad prematura potencialmente evitable en Colombia fue de 183,7muertes por 100 000 habitantes, lo que equivale a una disminución de 46,1% en comparación con la tasa de 340,9 registrada en el 2000. En este sentido, el país presentó en el 2019 una tasa 19% inferior a la notificada para la Región de las Américas. De las muertes prematuras potencialmente evitables, la tasa por causas prevenibles en el 2019 fue de 113,2 por 100 000 habitantes, cifra 17,4% menor que la regional, en tanto que la relativa a las causas tratables ascendió a 70,5 por 100 000 habitantes, frente a un promedio regional de 89,6.

En cuanto a la tasa de mortalidad general ajustada por edad, en el 2019 fue de 4,4 por 1000 habitantes, lo cual implica un descenso de 31,2% con respecto al 2000 (6,4 muertes por cada 1000 habitantes).

Al categorizar las muertes en tres grupos principales, se observa que en el 2019 la tasa de mortalidad ajustada por edad por enfermedades transmisibles fue de 48 por 100 000 habitantes (56,7 por 100 000 en hombres y 40,4 por 100 000 en mujeres), mientras que la tasa de mortalidad ajustada por edad a causa de enfermedades no transmisibles ascendió a 327 por 100 000 habitantes (370,6 por 100 000 en hombres y 292,9 por 100 000 en mujeres). Por su parte, la tasa de mortalidad ajustada por edad por causas externas fue de 63,7 por 100 000 habitantes (112,4 por 100 000 en hombres y 18,1 por 100 000 en mujeres), en cuyo caso destacan los accidentes de transporte terrestre (14,7 por 100 000 habitantes), los homicidios (36,6 por 100 000 habitantes) y los suicidios (3,7 por 100 000 habitantes). En el 2000, la distribución porcentual de las causas fue de 66,1% para las enfermedades no transmisibles, 11,2% para las transmisibles y 22,7% para las causas externas, en tanto que para el 2019 los porcentajes fueron de 74,5%, 10,9%, y 14,5%, respectivamente (figura 6).

Figura 6. Mortalidad proporcional en Colombia, 2000 y 2019

Mortalidad por Cáncer

Al observar la mortalidad por cáncer según el sitio tumoral, puede advertirse que durante el 2019 la población masculina presentó una tasa ajustada de mortalidad por cáncer de próstata de 15 por 100 000; de pulmón, de 12,7 por 100 000, y de colon y recto, de 8,5 por 100 000. En el caso de las mujeres, los valores fueron de 12,5 por 100 000 para cáncer de mama; de 7,4 por 100 000 para cáncer de pulmón, y de 7,7 por 100 000 para cáncer de colon y recto.

La situación de salud y la pandemia de COVID-19

Durante el 2020, en Colombia hubo un total de 1 614 822 casos de COVID-19, lo que representa 31 736,1 por millón de habitantes. En el 2021 los casos identificados ascendieron a 3 523 781, lo que equivale a 68 735,5 por millón de habitantes. Por lo que se refiere a las muertes causadas de forma directa por la COVID-19, en el 2020 se registraron 43 213 muertes de personas con diagnóstico de COVID-19, es decir, 838,82 por millón de habitantes, mientras que en el 2021 se notificaron 86 729, lo que representa 1683,52 muertes por millón de habitantes. En la Región de las Américas, Colombia se ubicó en la posición ocho en cuanto a cantidad de muertes por COVID-19 en el 2020, y pasó a la posición siete en el 2021, con una cifra acumulada para ambos años de 2522,3 muertes por millón de habitantes (figura 7).

Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, el total de muertes en exceso en el 2020 ascendió a 53 936 casos, es decir, 106 por 100 000 habitantes. Para el 2021 se estimaron 110 734 muertes, que representan un exceso de mortalidad de 216 por 100 000 habitantes.

Al 31 de diciembre del 2021, se había aplicado al menos una dosis de la vacuna contra la COVID-19 a 82,9% de los habitantes del país. Al 20 de abril del 2022 (fecha de los últimos datos disponibles), 69% de la población contaba con el esquema de vacunación completo. La campaña de vacunación comenzó el 20 de febrero del 2021 y hasta el momento se han utilizado cinco tipos de vacunas contra la COVID-19.

Figura 7. Muertes por COVID-19 acumuladas al 31 de diciembre del 2022 en la Región de las Américas

Perspectivas

Medidas para el logro de la cobertura universal de salud

El sistema de salud y protección social colombiano tiene como eje organizador y garante de la cobertura de los servicios de salud al Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), el cual se materializa a través del Plan de Salud Pública de Intervenciones Colectivas, las Rutas Integrales de Atención en Salud y el Plan de Beneficios en Salud, financiado con la Unidad de Pago por Capitación. Para diciembre del 2020, la Base de Datos Única de Afiliados (BDUA) —dispuesta en el cubo BDUA del Sistema Integrado de Información para la Protección Social— brindaba información pertinente sobre 97,9% de la población del país que se encontraba afiliada al SGSSS, esto es, sin contar las personas afiliadas a las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.

Asimismo, entre los puntos centrales de la agenda del país para los próximos años, ocupa un lugar destacado el asegurar la equidad en la protección de la salud, para lo cual resulta indispensable que las políticas públicas se enfoquen en la población en condiciones de vulnerabilidad social, en particular en los grupos que viven en zonas rurales y las poblaciones móviles que alberga el país.

El balance de las acciones tendientes a la evolución y el perfeccionamiento del sistema de salud colombiano se expresa en el proyecto del Plan Decenal de Salud 2022-2031 (PDSP 2022-2031), el cual busca avanzar "en la garantía del derecho fundamental a la salud y la mejora del bienestar y calidad de vida de los habitantes del territorio colombiano, mediante la incidencia sobre los determinantes sociales de la salud a través de la acción territorial, institucional y social de forma articulada, diferencial y sostenible". En ese sentido, las medidas adoptadas por las políticas públicas contemplan acciones dirigidas a incidir en la educación, la calidad del empleo y el acceso a los servicios de salud, todo lo cual configura un escenario de crecimiento y desarrollo para el sistema de salud nacional de cara al futuro.

Desafíos relacionados con la salud de la población

Entre los principales retos que el país aún tiene por delante, se cuenta la necesidad de avanzar en el desarrollo inclusivo y equitativo en los planos económico y social, así como de fortalecer el liderazgo en la salud como motor del desarrollo nacional y factor de protección de la salud y de la propia economía nacional. Estos dos ejes de la agenda nacional son indispensables para lograr las acciones intersectoriales necesarias para incidir eficaz y exitosamente en los determinantes sociales de la salud.

En Colombia, el logro de la equidad en la salud se ha planteado como un valor que debe guiar la acción pública, lo que tiene el propósito de garantizar el derecho a la salud de todas las personas, independientemente de su capacidad de pago.

Mantener un financiamiento adecuado del sector de la salud y la protección social, y continuar con los ajustes necesarios para buscar la sostenibilidad financiera del SGSSS, constituyen otros dos desafíos clave a la hora de asegurar a la población el derecho fundamental de la salud en el mediano y el largo plazo.

Finalmente, las políticas públicas establecen la necesidad de enfrentar las grandes brechas que existen en el acceso a la atención de la salud de buena calidad, especialmente en las zonas rurales y las áreas periféricas a los grandes centros urbanos, así como en las zonas limítrofes y en las que se encuentran afectadas por diversos conflictos. La consolidación de la autoridad de salud en los diferentes niveles gubernamentales (nacional, departamental y municipal) y la gestión efectiva de la salud con un enfoque territorial, conformarán las bases para liderar el desarrollo sostenible del sistema de salud.

Respuesta a la pandemia de la COVID-19

Las autoridades públicas, luego de examinar los desafíos que debió enfrentar el sistema de salud de Colombia por la pandemia, consideran prioritario redoblar los esfuerzos para fortalecer la capacidad de respuesta frente a cualquier situación de emergencia, como una epidemia o una pandemia. En ese marco, el listado de acciones esenciales para alcanzar dicho propósito incluye:

  • Garantizar la gobernanza y el financiamiento de la salud pública, y fortalecer los mecanismos de coordinación y cooperación interinstitucional.
  • Fortalecer las capacidades de preparación y respuesta ante emergencias.
  • Alcanzar una distribución efectiva y equitativa de las vacunas disponibles.
  • Robustecer los sistemas de vigilancia epidemiológica y los sistemas de laboratorio, incluyendo todo lo relacionado con la zoonosis y la salud ambiental.
  • Recuperar los servicios esenciales de la salud y fortalecer los recursos humanos de salud.
  • Mejorar la comunicación de riesgos.

Medidas para incidir en las desigualdades en la salud

Colombia cuenta con importantes desarrollos normativos y de políticas públicas que dan cuenta del interés del Estado por la protección social, lo que incluye la propia definición de este concepto; las medidas referidas al piso de la protección social (es decir, la existencia de un mínimo de protección universal) del cual dispone la población en condiciones de vulnerabilidad económica y social; los componentes laborales y de seguridad social, contributivos y no contributivos; los programas de transferencias de ingresos, condicionados y no condicionados, y los programas de promoción social y de asistencia social. Esto es así no solo en el marco del sistema de protección social, sino también en lo que respecta a otros sistemas administrativos estatales que, además, requieren actuaciones privadas. Todas estas medidas están destinadas a avanzar hacia la equidad, el desarrollo humano integral y la participación de los ciudadanos en su propio bienestar.

En esa línea, el principio ordenador de la protección social se vincula directamente con la Agenda 2030 y sus objetivos, así como con los enunciados por la Organización Internacional del Trabajo cuando propone "poner fin a la pobreza, garantizar un acceso universal a los servicios esenciales de salud y promover el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente". En síntesis, la Agenda 2030 pretende que todos los colombianos y las colombianas sean alcanzados por estas políticas públicas.

En ese contexto, el PDSP 2022-2031 afirma su ejecución y el monitoreo de la salud en los siguientes principios y políticas:

  • Un sistema de salud basado en el aseguramiento de toda la población y una cobertura cercana a 95% que incluye planes con beneficios para toda la población afiliada.
  • La existencia de planes gratuitos de atención en el sistema público de salud para la población no asegurada.
  • La garantía del acceso a la atención de la salud por parte de las poblaciones indígenas, las comunidades NARP (comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras) y el pueblo rom, así como también del desarrollo y la inclusión de un enfoque de salud para las víctimas de conflictos armados.
  • El funcionamiento de un observatorio nacional de la equidad en la salud orientado al análisis, la consolidación y la difusión de información; la evaluación de las políticas públicas, y la articulación e integración con actores y sectores clave para incidir en las iniciativas destinadas a reducir las desigualdades sociales en materia de salud.

Estrategia nacional para abordar las desigualdades en salud

El PDSP 2022-2031 contempla tres grandes propuestas para incidir significativamente en los determinantes sociales de la salud: 1) el fortalecimiento de la articulación intersectorial para la gestión de los determinantes sociales de la salud; 2) una mayor interseccionalidad, dado que reconoce que las múltiples diferencias incrementan la carga de las desigualdades en la salud en contextos históricos, sociales y culturales determinados, y 3) el robustecimiento de la gestión territorial integral de la salud pública a través de un modelo que oriente, articule y permita reconocer y armonizar los intereses de los diferentes actores (sectoriales e intersectoriales) para la implementación de las acciones y el logro de los objetivos y las metas.

Las fuentes de los indicadores interagenciales usados en este perfil se pueden encontrar en este cuadro

Para obtener los datos más recientes sobre indicadores de salud para la Región de las Américas, asegúrese de visitar el portal de Indicadores Básicos de la OPS.