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PERFIL DE PAÍS

Honduras

Los perfiles de país de la plataforma Salud en las Américas+ se han elaborado a partir de los indicadores interagenciales disponibles hasta las fechas indicadas. Las fuentes pueden consultarse en este cuadro. En algunos casos, debido al proceso de verificación, los valores de los indicadores pueden diferir de aquellos más recientes disponibles en el país.

Determinantes sociales y ambientales de la Salud

En el 2000, la población total de Honduras era de 6 656 725 habitantes, y en el 2021 había ascendido a 10 278 346, lo que representa un incremento de 54,0%. En cuanto al perfil demográfico del país, en el 2021 la población de mayores de 65 años representaba 4,2% del total, lo que implica un aumento de 1,2 puntos porcentuales respecto del 2000. Asimismo, en el 2021 se alcanzó una razón de 98,0 mujeres por cada 100 hombres y de 13,7 personas mayores (de 65 años o más) por cada 100 menores de 15 años, como se observa en la distribución por grupo etario y sexo de las pirámides poblacionales del país (figura 1). Si se considera la población de 15 a 64 años como potencialmente activa, es decir, susceptible de participar en actividades laborales, esta representó 65,2% de la población total del país en el 2021, lo que equivale a 6 704 428 personas. Si a estos datos se agregan los relativos a la población potencialmente pasiva (3 142 445 menores de 15 años y 431 473 mayores de 65 años), se obtiene una relación de dependencia de 53,3 habitantes potencialmente pasivos por cada 100 habitantes potencialmente activos. Esta relación era de 84,5 en el 2000.

En lo que atañe a la esperanza de vida al nacer, para el 2021 fue de 75,6 años —cifra inferior al promedio de la Región de las Américas—, lo que representa un aumento de 6,9 años respecto de lo informado en el 2000.

Figura 1. Pirámides de población, años 2000 y 2021

Entre el 2007 y el 2019, el promedio de años de escolarización en Honduras aumentó 43,2%, de modo que, de media, llegó a 7,1 años en el último año para el cual se dispone de información. Por su parte, la tasa de desempleo en el 2021 fue de 8,5% para el total de la población. Si se desglosa por sexo, ascendió a 11,9% para las mujeres y 6,7% para los hombres. La tasa de alfabetización fue de 87,2% en el 2018. En los hombres, este indicador ascendió a 87,1%; y en las mujeres, a 87,3%. Otro aspecto que cabe destacar es que el porcentaje de la población por debajo de la línea de pobreza fue de 48,0% en el 2019, de acuerdo con la línea nacional, lo que representa una disminución respecto del 2014, cuando se encontraba en 49,7%. Por lo que se refiere a la pobreza definida como porcentaje de la población con un ingreso menor a US$ 1,90 por día, en el 2019 14,8% de la población se encontraba en esta situación, una cifra superior al promedio regional de 3%.

Durante el período 2000-2021, el país aumentó su puntuación en el índice de desarrollo humano, el cual presentó un aumento de 11,7% (de una puntuación de 0,556 a una de 0,621), mientras que en el mismo período el índice incrementó 15% a nivel internacional y 11% en América Latina (figura 2).

Figura 2. Índice de desarrollo humano en la Región de las Américas, 2021

En el 2019, el gasto público en salud representó 2,9% del producto interno bruto (PIB) (figura 3) y 11,1% del gasto público total, mientras que el gasto de bolsillo en salud implicó 52,6% del gasto total en salud.

Figura 3. Gasto público en salud como porcentaje del producto interno bruto en la Región de las Américas, 2019

Cobertura digital

En el 2017, el porcentaje de población con conexión a Internet ascendía a 42,1%, cifra que representa un incremento considerable respecto del 2000, año en que el indicador arrojaba un valor de 1,2%.

La situación de salud

Salud maternoinfantil

Entre el 2000 y el 2012, la mortalidad infantil en Honduras se redujo de 34 a 24 por 1000 nacidos vivos, lo cual implica una disminución de 29,4%. Por su parte, el porcentaje de nacimientos con peso bajo (menos de 2500 g) se incrementó de 6,9% a 8,7% entre el 2004 y el 2020, mientras que la adherencia a la lactancia materna exclusiva en la población infantil de hasta 6 meses representó un 34,9% en el 2001 y un 30,7% en el 2012 (último dato disponible).

En cuanto a la estrategia de inmunización, en el 2021 la cobertura de vacunación contra el sarampión fue de 89%, lo que representa una reducción de 17 puntos porcentuales con respecto a la cobertura del 2000.

La razón de mortalidad materna para el 2017 se estimó en 65 por 100 000 nacidos vivos, lo que supone una reducción de 23,5% respecto del valor estimado para el 2000 (figura 4). En relación con la fecundidad, se calcula que, en el 2017, las mujeres tenían en promedio 2,5 hijos a lo largo de su vida reproductiva. En el caso específico de la fecundidad adolescente, se observa una reducción de 41,2%, si se compara la tasa de 118,6 nacidos vivos por cada 1000 mujeres de 15 a 19 años en el 2000 con la cifra de 69,7 en el 2021. En cuanto al control prenatal, entre el 2014 y el 2019 se observa un incremento en el porcentaje de personas gestantes que acudieron a cuatro consultas o más de atención prenatal durante el embarazo, ya que este pasó de 89% a 91%. Por otra parte, 63% de los partos fueron atendidos por personal capacitado en el 2020.

Figura 4. Razón de mortalidad materna por 100 000 nacidos vivos en Honduras, 2000-2017

Enfermedades transmisibles

En el 2020 se registraron 19 nuevos casos de tuberculosis por 100 000 habitantes en Honduras. Al mismo tiempo, la tasa de mortalidad por tuberculosis (ajustada por edad y por 100 000 habitantes) para la población total fue de 6,2 ese mismo año (4,5 en mujeres y 8,2 en hombres).

Por otra parte, se estimó que para el 2020 la tasa de nuevos diagnósticos de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ascendió a 6,3 por 100 000 habitantes. La tasa de mortalidad ajustada por edad por esta causa fue de 11 por cada 100 000 habitantes en el 2019. Debe destacarse que durante el período 2000-2019 este indicador descendió 75,6%.

No se registraron casos de rabia humana en el país en el 2020.

Enfermedades no transmisibles y factores de riesgo

En Honduras, la prevalencia de sobrepeso y obesidad entre las personas de 15 años o más ascendió a 55,8% para el 2016.

En cuanto a la hipertensión arterial, en el 2015 se informó una prevalencia de 21,4% de personas de 18 años o más con presión sanguínea elevada, lo que representa un descenso de 1,5 puntos porcentuales en comparación con el 2000 (22,9%). Por otra parte, la prevalencia de diabetes mellitus, que en el 2000 se hallaba en 6,5%, se incrementó a 9,3% en el 2014.

Mortalidad

En el 2019, la tasa ajustada de mortalidad prematura potencialmente evitable en Honduras fue de 381,2 muertes por 100 000 habitantes, lo que equivale a una disminución de 9,8% en comparación con la tasa de 422,4 registrada en el 2000. En este sentido, el país presentó en el 2019 una tasa 68,2% mayor a la notificada para la Región de las Américas. De las muertes prematuras potencialmente evitables, la tasa por causas prevenibles en el 2019 fue de 231,7 por 100 000 habitantes, cifra 69% mayor que la regional, en tanto que la relativa a las causas tratables ascendió a 149,5 por 100 000 habitantes, frente a un promedio regional de 89,6.

En cuanto a la tasa de mortalidad general ajustada por edad, en el 2019 fue de 8,1 por 1000 habitantes, lo cual implica un descenso de 2,4% con respecto al 2000 (8,3 muertes por cada 1000 habitantes).

Al categorizar las muertes en tres grupos principales, se observa que en el 2019 la tasa de mortalidad ajustada por edad por enfermedades transmisibles fue de 72,3 por 100 000 habitantes (81,2 por 100 000 en hombres y 64,2 por 100 000 en mujeres), mientras que la tasa de mortalidad ajustada por edad a causa de enfermedades no transmisibles ascendió a 617,4 por 100 000 habitantes (614,3 por 100 000 en hombres y 621,5 por 100 000 en mujeres). Por su parte, la tasa de mortalidad ajustada por edad por causas externas fue de 125,7 por 100 000 habitantes (191 por 100 000 en hombres y 67,2 por 100 000 en mujeres), en cuyo caso destacan los accidentes de transporte terrestre (21,1 por 100 000 habitantes), los homicidios (80,9 por 100 000 habitantes) y los suicidios (2,6 por 100 000 habitantes). En el 2000, la distribución porcentual de las causas fue de 54,0% para las enfermedades no transmisibles, 29,7% para las transmisibles y 16,3% para las causas externas, en tanto que para el 2019 los porcentajes fueron de 71,4%, 10,7%, y 17,9%, respectivamente (figura 5).

Figura 5. Mortalidad proporcional en Honduras, 2000 y 2019

Mortalidad por Cáncer

Al observar la mortalidad por cáncer según el sitio tumoral, puede advertirse que durante el 2019 la población masculina presentó una tasa ajustada de mortalidad por cáncer de próstata de 14,1 por 100 000; de pulmón, de 7,5 por 100 000, y de colon y recto, de 6,2 por 100 000. En el caso de las mujeres, los valores fueron de 13,3 por 100 000 para cáncer de mama; de 4,8 por 100 000 para cáncer de pulmón, y de 4,9 por 100 000 para cáncer de colon y recto.

La situación de salud y la pandemia de COVID-19

Durante el 2020, en Honduras hubo un total de 121 847 casos de COVID-19, lo que representa 11 856 por millón de habitantes. En el 2021 los casos identificados ascendieron a 257 715, lo que equivale a 25 075 por millón de habitantes. Por lo que se refiere a las muertes causadas de forma directa por la COVID-19, en el 2020 se registraron 3130 muertes de personas con diagnóstico de COVID-19, es decir, 304,5 por millón de habitantes, mientras que en el 2021 se notificaron 7306, lo que representa 710,9 muertes por millón de habitantes. En la Región de las Américas, Honduras se ubicó en la posición 21 en cuanto a cantidad de muertes por COVID-19 en el 2020, y pasó a la posición 36 en el 2021, con una cifra acumulada para ambos años de 1015 muertes por millón de habitantes (figura 6).

Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, el total de muertes en exceso en el 2020 ascendió a 7329 casos, es decir, 74 por 100 000 habitantes. Para el 2021 se estimaron 15 396 muertes, que representan un exceso de mortalidad de 153 por 100 000 habitantes.

Al 31 de diciembre del 2021, se había aplicado al menos una dosis de la vacuna contra la COVID-19 a 53,2% de los habitantes del país. Al 2 de julio de 2022 (fecha de los últimos datos disponibles), 53,4% de la población contaba con el esquema de vacunación completo. La campaña de vacunación comenzó el 20 de febrero del 2021 y hasta el momento se han utilizado seis tipos de vacunas contra la COVID-19.

Figura 6. Muertes por COVID-19 acumuladas al 31 de diciembre del 2022 en la Región de las Américas

Perspectivas

Medidas para el logro de la cobertura universal de salud

Desde el 27 de enero del 2022, Honduras se encuentra en un período de transición Y para el nuevo gobierno una de las prioridades es impulsar la cobertura universal de salud. Para avanzar en esta dirección, la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional el Decreto 56-2015, por el que se aprobaba la Ley Marco del Sistema de Protección Social, el cual debilitaba la función rectora de la Secretaría de Salud (SESAL) en lo que respecta a su condición de autoridad nacional, ya que fragmentaba sus funciones e impulsaba la privatización de los servicios de salud. El vacío legal generado por esta sentencia se está atendiendo mediante el proceso para la revisión, la actualización y la aprobación de la propuesta para el anteproyecto de la Ley del Sistema Nacional de Salud, que ha sido redactada por una comisión tripartita compuesta por la Secretaría de Salud, la Federación Unitaria de Trabajadores de la Salud de Honduras y la Organización Panamericana de la Salud. Esta comisión impulsa el fortalecimiento y el reconocimiento de la rectoría como función indelegable de la autoridad de salud nacional para trabajar en pos de la cobertura universal y el acceso universal a los servicios de salud, así como en la revisión y realización de ajustes en el Modelo Nacional de Salud, basado en la atención primaria de la salud.

Desafíos relacionados con la salud de la población

Entre los principales retos que las políticas públicas aún tienen por delante, ocupa un lugar destacado la recuperación y el reconocimiento de la gobernanza de la autoridad de salud nacional, encabezada por la Secretaría de Salud, de manera que le permita ejercer la rectoría del Sistema Nacional de Salud. Para alcanzar este objetivo se está desarrollando la propuesta del anteproyecto de la Ley del Sistema Nacional de Salud, cuya estrategia está encaminada a mejorar la atención primaria de la salud. Uno de los mecanismos propuestos en el anteproyecto de ley para tal fin es el fortalecimiento de la provisión de servicios de salud pública, tanto en lo que hace al número de establecimientos de salud como a la calidad y la seguridad de los servicios de salud, a través de iniciativas dirigidas a mejorar y aumentar progresivamente el financiamiento de la salud, así como a poner en funcionamiento las redes integradas de servicios de salud.

Respuesta a la pandemia de la COVID-19

Actualmente, la SESAL continúa los esfuerzos dirigidos al abordaje de la crisis sanitaria ocasionada por la pandemia de COVID-19, en particular a través de la respuesta de los establecimientos de salud. Asimismo, se ha logrado restablecer la provisión de los servicios de salud esenciales que se vieron suspendidos por las medidas de excepción adoptadas por el país desde el inicio de la pandemia, el 11 de marzo del 2020.

Para dar respuesta a la pandemia, la SESAL también dispone de otros importantes instrumentos, como el Plan para la Contención y Respuesta a Casos de Coronavirus (COVID-19) en Honduras, el Plan Nacional de Comunicación de Riesgo y Participación Social de COVID-19 en Honduras, y el Plan Nacional de Introducción de la Vacuna contra la COVID-19 Honduras, 2020-2021.

Medidas para incidir en las desigualdades en la salud

El Modelo Nacional de Salud, unas de las más importantes políticas públicas en materia de salud con las que cuenta el país, incorpora lineamientos generales para incidir en las desigualdades en la salud en todo el territorio nacional, en especial en los temas relacionados con la discriminación y la violencia por motivos de género.

Estrategia nacional para abordar las desigualdades en salud

Para incidir en las desigualdades, la SESAL incluye en su Plan Estratégico Institucional 2018-2022 ciertos elementos clave y transversales a las diferentes políticas públicas, como lo son el género, la interculturalidad y los derechos humanos. También dispone de una serie de instrumentos relevantes, entre los que se incluyen la Política Nacional de Género en Salud y la Estrategia Nacional de Género en Salud, así como un plan de implementación de género, un manual de mecanismo de género, el manual de metodología para la transversalización de género en salud y el manual de conceptualización de género en salud.

La SESAL cuenta también con la Política Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, la Norma para la Atención de la Violencia Doméstica en Honduras y un Manual de Atención Integral a Mujeres Víctimas/Sobrevivientes de Violencia Basada en Género. Además, ha suscrito a diferentes convenios internacionales sobre derechos humanos y cumple con el seguimiento de los indicadores de derechos humanos (herramienta SIMOREH).

Finalmente, Honduras, como Estado Miembro del Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica y República Dominicana, informa de manera regular los indicadores establecidos con relación a la interculturalidad.

Las fuentes de los indicadores interagenciales usados en este perfil se pueden encontrar en este cuadro

Para obtener los datos más recientes sobre indicadores de salud para la Región de las Américas, asegúrese de visitar el portal de Indicadores Básicos de la OPS.