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PERFIL DE PAÍS

Puerto Rico

Los perfiles de país de la plataforma Salud en las Américas+ se han elaborado a partir de los indicadores interagenciales disponibles hasta las fechas indicadas. Las fuentes pueden consultarse en este cuadro. En algunos casos, debido al proceso de verificación, los valores de los indicadores pueden diferir de aquellos más recientes disponibles en el país.

Determinantes sociales y ambientales de la Salud

En el 2000, la población total de Puerto Rico era de 3 827 109 habitantes, y en el 2021 había descendido a 3 256 028, lo que representa una merma de 14,9%. En cuanto al perfil demográfico del país, en el 2020 la población de mayores de 65 años representaba 22,4% del total, lo que implica un aumento de 11,2 puntos porcentuales respecto del 2000. Asimismo, en el 2020 se alcanzó una razón de 111,7 mujeres por cada 100 hombres y de 163,8 personas mayores (de 65 años o más) por cada 100 menores de 15 años, como se observa en la distribución por grupo etario y sexo de las pirámides poblacionales del país (figura 1). Si se considera la población de 15 a 64 años como potencialmente activa, es decir, susceptible de participar en actividades laborales, esta representó 64,0% de la población total del país en el 2021, lo que equivale a 2 083 643 personas. Si a estos datos se agregan los relativos a la población potencialmente pasiva (444 454 menores de 15 años y 727 932 mayores de 65 años), se obtiene una relación de dependencia de 56,3 habitantes potencialmente pasivos por cada 100 habitantes potencialmente activos. Esta relación era de 54,2 en el 2000.

En lo que atañe a la esperanza de vida al nacer, para el 2021 fue de 80,4 años —cifra superior al promedio de la Región de las Américas—, lo que representa un aumento de 6,1 años respecto de lo informado en el 2000.

Figura 1. Pirámides de población, años 2000 y 2021

Entre el 2000 y el 2017, el promedio de años de escolarización en Puerto Rico aumentó 15,3%, de modo que, de media, llegó a 12,9 años en el último año para el cual se dispone de información. Por su parte, la tasa de desempleo en el 2021 fue de 8,3% para el total de la población. Si se desglosa por sexo, ascendió a 7,1% para las mujeres y 9,2% para los hombres. La tasa de alfabetización fue de 94,4% en el 2021, con el mismo valor tanto para los hombres como para las mujeres.

Cobertura digital

En el 2019, el porcentaje de puertorriqueños con conexión a Internet ascendía a 77,7%, cifra que representa un incremento considerable respecto del 2000, año en que el indicador arrojaba un valor de 10,5%.

La situación de salud

Salud maternoinfantil

Entre el 2000 y el 2018, la mortalidad infantil en Puerto Rico se redujo de 11,5 a 7,6 por 1000 nacidos vivos, lo cual implica una disminución de 33,9%. Por su parte, el porcentaje de nacimientos con peso bajo (menos de 2500 g) se redujo de 10,6% a 10,3% entre el 2000 y el 2018. La razón de mortalidad materna para el 2017 se estimó en 21 por 100 000 nacidos vivos, lo que supone una reducción de 19,2% respecto del valor estimado para el 2000 (figura 2). En relación con la fecundidad, se calcula que, en el 2022, las mujeres tenían en promedio 1,3 hijos a lo largo de su vida reproductiva. En el caso específico de la fecundidad adolescente, se observa una reducción de 76,1%, si se compara la tasa de 74,1 nacidos vivos por cada 1000 mujeres de 15 a 19 años en el 2000 con la cifra de 17,7 en el 2022. En cuanto al control prenatal, entre el 2000 y el 2018 se observa un incremento en el porcentaje de personas gestantes que acudieron a cuatro consultas o más de atención prenatal durante el embarazo, ya que este pasó de 95% a 99,2%. Por otra parte, 99,7% de los partos fueron atendidos por personal capacitado en el 2018. Entre el 2000 y el 2018, la mortalidad infantil en Puerto Rico se redujo de 11,5 a 7,6 por 1000 nacidos vivos, lo cual implica una disminución de 33,9%. Por su parte, el porcentaje de nacimientos con peso bajo (menos de 2500 g) se redujo de 10,6% a 10,3% entre el 2000 y el 2018.

La razón de mortalidad materna para el 2017 se estimó en 21 por 100 000 nacidos vivos, lo que supone una reducción de 19,2% respecto del valor estimado para el 2000 (figura 2). En relación con la fecundidad, se calcula que, en el 2022, las mujeres tenían en promedio 1,3 hijos a lo largo de su vida reproductiva. En el caso específico de la fecundidad adolescente, se observa una reducción de 76,1%, si se compara la tasa de 74,1 nacidos vivos por cada 1000 mujeres de 15 a 19 años en el 2000 con la cifra de 17,7 en el 2022. En cuanto al control prenatal, entre el 2000 y el 2018 se observa un incremento en el porcentaje de personas gestantes que acudieron a cuatro consultas o más de atención prenatal durante el embarazo, ya que este pasó de 95% a 99,2%. Por otra parte, 99,7% de los partos fueron atendidos por personal capacitado en el 2018.

Figura 2. Razón de mortalidad materna por 100 000 nacidos vivos, 2000-2017

Enfermedades transmisibles

En el 2019 se registraron 0,9 nuevos casos de tuberculosis por 100 000 habitantes en Puerto Rico.

Por otra parte, se estimó que para el 2019 la tasa de nuevos diagnósticos de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ascendió a 12,8 por 100 000 habitantes.

No se registraron casos de rabia humana en el país en el 2020.

La situación de salud y la pandemia de COVID-19

En la Región de las Américas, Puerto Rico se ubicó en la posición 13 en cuanto a cantidad de muertes por COVID-19 en el 2020, y pasó a la posición 11 en el 2022, con una cifra acumulada para el periodo de 1555,5 muertes por millón de habitantes (figura 3).

Al 31 de diciembre del 2021, se había aplicado al menos una dosis de la vacuna contra la COVID-19 a 96% de los habitantes del país. Al 17 de agosto del 2022 (fecha de los últimos datos disponibles), 83% de la población contaba con el esquema de vacunación completo.

Figura 3. Muertes por COVID-19 acumuladas al 31 de diciembre del 2022 en la Región de las Américas

Perspectivas

Medidas para el logro de la cobertura universal de salud

Para el Departamento de Salud de Puerto Rico (DSPR), el ejercicio efectivo del derecho a la salud de cada uno de los habitantes del país es una de las principales prioridades. Esto puede advertirse claramente en la visión del DSPR, plasmada en el Plan Estratégico 2020-2025, donde expresamente se afirma su aspiración de constituirse como una "agencia que salvaguarda el derecho a la salud e impulsa un sistema preventivo, integrado, accesible y equitativo que atiende de forma acertada las necesidades de salud pública de las comunidades de Puerto Rico". De igual manera, reconoce el valor que tiene la justicia social como principal motivación para procurar las condiciones adecuadas para que las personas lleven una vida digna y se garanticen la realización de sus derechos y la satisfacción de sus necesidades. A tales efectos, el accionar institucional del Departamento está dirigido principalmente a planificar e implementar acciones efectivas que redunden en la ampliación de la cobertura de los servicios de salud en todo el territorio nacional, no solo en términos de alcance, sino también en lo que refiere a su calidad y efectividad.

En el caso de Puerto Rico, el sistema de salud incluye la provisión de servicios a través de entidades públicas y privadas, que pueden tener o no fines de lucro. De acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, para el 2020 un 92,5% de los habitantes de la isla manifestó contar con algún tipo de cobertura médica. De este grupo, aproximadamente 1,5 millones de personas se benefician en la actualidad del Programa Medicaid, cuyos fondos son manejados por el DSPR.

Esta iniciativa federal tiene por objetivo incrementar el acceso a la cobertura de la salud para proteger principalmente a los individuos y las familias de escasos recursos, en particular a través del Plan de Salud Vital, cuya administración directa recae sobre la Administración de Seguros de Salud de Puerto Rico.

Desafíos relacionados con la salud de la población

No hay lugar a dudas de que la evolución de las características y las circunstancias de la pandemia de COVID-19 continúa ocupando una posición prominente entre los retos que enfrenta el sistema de salud pública de Puerto Rico en la inmediatez. En dicho escenario, la máxima prioridad del DSPR está dirigida a mantener segura a la población puertorriqueña frente al riesgo que aún representa la pandemia.

De igual manera, otra prioridad institucional de cara al futuro pasa por garantizar que las enfermedades crónicas puedan recibir una atención de salud de calidad y brindada de forma eficaz. En ese sentido, a pesar de que en los años recientes el DSPR ha concentrado los esfuerzos en la respuesta a la pandemia de COVID-19, también ha coordinado simultáneamente las políticas e iniciativas dirigidas a la atención de las enfermedades crónicas.  El manejo y tratamiento de las enfermedades crónicas representa una de las mayores partidas en el presupuesto de salud pública que anualmente destina el Gobierno de Puerto Rico, y se espera que en los próximos años continúe aumentando por efecto del envejecimiento poblacional.

Respuesta a la pandemia de la COVID-19

Puerto Rico ha formulado e implementado su política estratégica para responder a la emergencia de manera proactiva e integrada. A partir de principios del 2020, el país impulsó una serie de iniciativas enteramente destinadas a salvar el mayor número de vidas posible. Asimismo, en términos de planificación de la lucha contra la pandemia, el DSPR llevó adelante una agenda para la prevención y la respuesta de la COVID-19 compuesta de 12 ejes de acción. Los objetivos de estos ejes están dirigidos a reducir la transmisión del virus, salvar vidas y proteger las poblaciones vulnerables. A su vez, esta ruta de acción apremiante consta de 23 estrategias integradas, que garantizan el fortalecimiento del sistema de salud nacional.

Medidas para incidir en las desigualdades en la salud

Para el DSPR, la consecución de la equidad en materia de salud es uno de sus mayores desafíos y constituye una prioridad principal. Tal convicción puede verse reflejada claramente en la misión institucional establecida por dicho organismo para el período 2020-2025, la cual afirma que "El Departamento de Salud diseña e implanta políticas y estrategias de salud pública que propicien, evalúen y logren comunidades saludables considerando de forma integral a las personas y los factores que influyen en su salud".

De igual modo, ha reconocido en términos operativos la importancia de considerar el derecho a la salud y la equidad en la salud como principios rectores para dirigir el camino del accionar institucional hacia la transformación y reconceptualización del sistema de salud, que deberá afirmarse sobre dos pilares fundamentales: la prevención y la justicia social. En ese sentido, el Plan Estratégico actúa como una pieza fundamental para perseguir la consecución de resultados de largo plazo que conduzcan a la transformación del sistema de salud de Puerto Rico. En sus esfuerzos por alcanzar estas metas, el DSPR impulsa una serie de cambios en materia de políticas públicas y coordinación multisectorial, y plantea, en el Plan Estratégico 2020-2025, cinco prioridades estratégicas que sirven de guía para las acciones institucionales:

  1. Equidad y determinantes sociales de la salud
  2. Gobernanza en salud pública e informática de la salud
  3. Preparación y respuesta ante emergencias
  4. Desarrollo, fortalecimiento y sustentabilidad organizacional
  5. Calidad y resultados en salud pública

Estrategia nacional para abordar las desigualdades en la salud

Uno de los esfuerzos actuales del DSPR es el desarrollo de un Plan Estratégico de Equidad en Salud. Este esfuerzo, liderado por el Programa de Salud Rural y Equidad en Salud, nace de la constatación de que las guías y los planes desarrollados en el campo de la salud pública en Puerto Rico carecen de un marco que considere los determinantes sociales de la salud que impactan en la población. En ese sentido, lo que se busca con este plan es incorporar el análisis de los grupos poblacionales más vulnerables y de los conceptos clave necesarios para su tratamiento, desde una perspectiva intersectorial, en los procesos de planeación nacionales. Su objetivo es que todas las políticas públicas que se implementen en el futuro consideren determinados elementos que resultan esenciales para atender las desigualdades y fomentar la equidad en materia de salud, y que cada determinante social identificado reciba un tratamiento particular.

De igual manera, el Plan Decenal del Sector Salud 2016-2026 constituye otro marco de referencia a la hora de bregar por la reducción de las disparidades en la salud. Este plan de mejoramiento de la salud es el documento base de planificación y política pública, y ha sido desarrollado en colaboración con las partes interesadas del sistema de salud pública del país. Tal esfuerzo colaborativo está dirigido a identificar, analizar y atender aquellos problemas prioritarios de salud pública. En el plan, cada tema se encuentra acompañado de sus respectivas metas, estrategias, objetivos e indicadores, con el propósito de alcanzar una mejoría tangible en los indicadores puntuales de salud pública que hayan sido identificados mediante el ejercicio de la Evaluación del Estado de la Salud. El plan vigente aborda la temática referida al acceso a servicios de salud de calidad como uno de los cuatro ejes principales del documento, donde entre otros menesteres se busca disminuir la disparidad en la atención de salud que recibe la población. Finalmente, en el corto plazo también se encuentra programada una revisión del Plan Decenal.

Las fuentes de los indicadores interagenciales usados en este perfil se pueden encontrar en este cuadro

Para obtener los datos más recientes sobre indicadores de salud para la Región de las Américas, asegúrese de visitar el portal de Indicadores Básicos de la OPS.