Salud en las Américas
Prólogo
La Región de las Américas ha logrado importantes avances en materia de salud en las últimas décadas, como el aumento de la esperanza de vida, la ampliación del acceso a la atención de salud y el progreso medible en relación con algunas de las enfermedades más persistentes que han afectado a nuestra población. Sin embargo, como deja claro esta edición de Salud en las Américas, gran parte de la carga de enfermedad que enfrenta la población de nuestra Región sigue siendo potencialmente evitable; es decir, muchas de las enfermedades o afecciones que tienen las personas podrían tratarse y controlarse adecuadamente mediante una atención de salud oportuna y de calidad, o podrían prevenirse por completo con medidas de salud pública y prevención primaria, como las políticas contra el tabaco. De hecho, los datos ponen de manifiesto que otros países del mundo ya han logrado mejores resultados con respecto a esas mismas enfermedades y afecciones. El desafío que tenemos ante nosotros ya no es simplemente generar evidencia, puesto que cada vez se comprende mejor qué funciona y por qué es importante. En su lugar, el desafío radica ahora en una rectoría sólida y una gobernanza eficaz. Esto incluye la capacidad de los países de traducir la evidencia en acción, los recursos en resultados medibles y los compromisos en una atención de calidad prestada a gran escala.
El informe
La Región de las Américas ha logrado avances sustanciales en materia de salud durante las últimas décadas. Las personas viven más tiempo: la esperanza de vida al nacer en la Región de las Américas era de 77,1 años, lo que superaba el punto máximo prepandémico de 76,7 años registrado en el 2019. Los aumentos de la longevidad no han ido acompañados de mejoras equivalentes en los años de vida saludable
Aproximadamente el 40% de la pérdida de salud en la Región podría evitarse si se compara con los niveles de pérdida de salud observados en los países con mejor desempeño a nivel mundial. La brecha es mayor en los países con sistemas de salud más débiles, ingresos más bajos y mayor desigualdad.
Las limitaciones presupuestarias hacen que la asignación de prioridades cobre mayor urgencia. Las decisiones de los países sobre en qué invertir deben basarse en las necesidades de salud y considerar las intervenciones con una relación de costo-efectividad favorable. Las decisiones también deben ser transparentes para el público y actualizarse periódicamente.
Establecer prioridades es importante pero, para que el impacto sea sostenible, es necesario que haya una rectoría y una gobernanza eficaces. Los países necesitan un liderazgo sólido para integrar las prioridades en las operaciones cotidianas del sistema de salud, vincularlas a las decisiones de financiamiento y adaptarlas a medida que cambian las circunstancias.
Cinco oportunidades clave que pueden orientar la acción de los países.
Acerca de Salud en las Américas
Una de las funciones básicas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) consiste en dar seguimiento a la situación de salud y evaluar las tendencias de salud en los países y territorios de la Región de las Américas. La publicación insignia de la OPS, Salud en las Américas, responde a este mandato mediante el análisis de la situación, las tendencias y los desafíos en materia de salud en toda la Región.