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PERFIL DE PAÍS

Paraguay

Los perfiles de país de la plataforma Salud en las Américas+ se han elaborado a partir de los indicadores interagenciales disponibles hasta las fechas indicadas. Las fuentes pueden consultarse en este cuadro. En algunos casos, debido al proceso de verificación, los valores de los indicadores pueden diferir de aquellos más recientes disponibles en el país.

Determinantes sociales y ambientales de la Salud

En el 2000, la población total de Paraguay era de 5 123 819 habitantes, y en el 2021 había ascendido a 6 703 799, lo que representa un incremento de 30,8%. En cuanto al perfil demográfico del país, en el 2021 la población de mayores de 65 años representaba 6,2% del total, lo que implica un aumento de 2 puntos porcentuales respecto del 2000. Asimismo, en el 2020 se alcanzó una razón de 99,2 mujeres por cada 100 hombres y de 21,5 personas mayores (de 65 años o más) por cada 100 menores de 15 años, como se observa en la distribución por grupo etario y sexo de las pirámides poblacionales del país (figura 1). Si se considera la población de 15 a 64 años como potencialmente activa, es decir, susceptible de participar en actividades laborales, esta representó 64,8% de la población total del país en el 2021, lo que equivale a 4 340 753 personas. Si a estos datos se agregan los relativos a la población potencialmente pasiva (1 945 504 menores de 15 años y 417 543 mayores de 65 años), se obtiene una relación de dependencia de 54,4% habitantes potencialmente pasivos por cada 100 habitantes potencialmente activos. Esta relación era de 75,8% en el 2000.

En lo que atañe a la esperanza de vida al nacer, para el 2021 fue de 74,5 años —cifra inferior al promedio de la Región de las Américas—, lo que representa un aumento de 5,5 años respecto de lo informado en el 2000.

Figura 1. Pirámides de población, años 2000 y 2021

Entre el 2003 y el 2020, el promedio de años de escolarización en Paraguay aumentó 26,8%, de modo que, de media, llegó a 8,9 años en el último año para el cual se dispone de información. Por su parte, la tasa de desempleo en el 2021 fue de 7,2% para el total de la población. Si se desglosa por sexo, ascendió a 9,1% para las mujeres y 5,9% para los hombres. La tasa de alfabetización fue de 95,8% en el 2020. En los hombres, este indicador ascendió a 96,1%; y en las mujeres, a 95,6%. Otro aspecto que cabe destacar es que el porcentaje de la población por debajo de la línea de pobreza fue de 26,9% en el 2020, de acuerdo con la línea nacional, lo que representa una disminución respecto del 2012, cuando se encontraba en 31,4%. Por lo que se refiere a la pobreza definida como porcentaje de la población con un ingreso menor a US$ 1,90 por día, en el 2020 0,8% de la población se encontraba en esta situación, una cifra inferior al promedio regional de 3%.

Durante el período 2000-2021, el país aumentó su puntuación en el índice de desarrollo humano, el cual presentó un aumento de 10,5% (de una puntuación de 0,649 a una de 0,717), mientras que en el mismo período el índice incrementó 15% a nivel internacional y 11% en América Latina (figura 2).

Figura 2. Índice de desarrollo humano en la Región de las Américas, 2021

En el 2019, el gasto público en salud representó 3,3% del producto interno bruto (PIB) (figura 3) y 14,4% del gasto público total, mientras que el gasto de bolsillo en salud implicó 41,6% del gasto total en salud.

Figura 3. Gasto público en salud como porcentaje del producto interno bruto en la Región de las Américas, 2019

Cobertura digital

En el 2020, el porcentaje de paraguayos con conexión a Internet ascendía a 74,0%, cifra que representa un incremento considerable respecto del 2000, año en que el indicador arrojaba un valor de 0,7%.

La situación de salud

Salud maternoinfantil

Entre el 2000 y el 2019, la mortalidad infantil en Paraguay se redujo de 20,2 a 12,1 por 1000 nacidos vivos, lo cual implica una disminución de 40,1% (figura 4). Por su parte, el porcentaje de nacimientos con peso bajo (menos de 2500 g) se incrementó de 5,7% a 6,5% entre el 2000 y el 2019, mientras que la adherencia a la lactancia materna exclusiva en la población infantil de hasta 6 meses, que representó un 21,9% en el 2004, alcanzó un 29,6% en el 2016 (último dato disponible).

En cuanto a la estrategia de inmunización, en el 2021 la cobertura de vacunación contra el sarampión fue de 56%, lo que representa una reducción de 36 puntos porcentuales con respecto a la cobertura del 2000.

La razón de mortalidad materna para el 2017 se estimó en 84 por 100 000 nacidos vivos, lo que supone una reducción de 49,1% respecto del valor estimado para el 2000 (figura 5). En relación con la fecundidad, se calcula que, en el 2022, las mujeres tenían en promedio 2,4 hijos a lo largo de su vida reproductiva. En el caso específico de la fecundidad adolescente, se observa una reducción de 13,2%, si se compara la tasa de 80,6 nacidos vivos por cada 1000 mujeres de 15 a 19 años en el 2000 con la cifra de 69,9 en el 2022. En cuanto al control prenatal, entre el 2009 y el 2019 se observa un incremento en el porcentaje de personas gestantes que acudieron a cuatro consultas o más de atención prenatal durante el embarazo, ya que este pasó de 67,8% a 82,3%. Por otra parte, 92,2% de los partos fueron atendidos por personal capacitado en el 2019.

Figura 4. Tasa de mortalidad infantil por 1000 nacidos vivos, 1995-2020
Figura 5. Razón de mortalidad materna por 100 000 nacidos vivos en Paraguay, 2000-2017

Enfermedades transmisibles

En el 2020 se registraron 33 nuevos casos de tuberculosis por 100 000 habitantes en Paraguay. Al mismo tiempo, la tasa de mortalidad por tuberculosis (ajustada por edad y por 100 000 habitantes) para la población total fue de 4,5 ese mismo año (2,4 en mujeres y 6,7 en hombres.

Por otra parte, se estimó que para el 2019 la tasa de nuevos diagnósticos de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ascendió a 22,8 por 100 000 habitantes. La tasa de mortalidad ajustada por edad por esta causa fue de 7 por cada 100 000 habitantes ese mismo año. Debe destacarse que durante el período 2000-2019 este indicador aumentó 27,3%.

No se registraron casos de rabia humana en el país en el 2020.

Enfermedades no transmisibles y factores de riesgo

En Paraguay, la prevalencia del consumo de tabaco entre las personas de 15 años o más para el 2019 fue de 12,3%. En relación con el sobrepeso y la obesidad en el mismo grupo etario, la prevalencia ascendió a 53,5% para el 2016.

Asimismo, para el último año mencionado, 37,4% de la población declaró practicar actividad física insuficiente.

En cuanto a la hipertensión arterial, en el 2015 se informó una prevalencia de 24,6% de personas de 18 años o más con presión sanguínea elevada, lo que representa un descenso de 3,5 puntos porcentuales en comparación con el 2000 (28,1%). Por otra parte, la prevalencia de diabetes mellitus, que en el 2000 se hallaba en 6,1%, se incrementó a 8,1% en el 2014.

Mortalidad

En el 2019, la tasa ajustada de mortalidad prematura potencialmente evitable en Paraguay fue de 263,44 muertes por 100 000 habitantes, lo que equivale a una disminución de 11% en comparación con la tasa de 295,8 registrada en el 2000. En este sentido, el país presentó en el 2019 una tasa 16,2% mayor a la notificada para la Región de las Américas. De las muertes prematuras potencialmente evitables, la tasa por causas prevenibles en el 2019 fue de 140,1 por 100 000 habitantes, una cifra 2,2% mayor que la regional, en tanto que la relativa a las causas tratables ascendió a 123,4 por 100 000 habitantes, frente a un promedio regional de 89,6.

En cuanto a la tasa de mortalidad general ajustada por edad, en el 2019 fue de 5,8 por 1000 habitantes, lo cual implica un descenso de 3,3% con respecto al 2000 (6 muertes por cada 1000 habitantes).

Al categorizar las muertes en tres grupos principales, se observa que en el 2019 la tasa de mortalidad ajustada por edad por enfermedades transmisibles fue de 73,7 por 100 000 habitantes (86,0 por 100 000 en hombres y 61,7 por 100 000 en mujeres), mientras que la tasa de mortalidad ajustada por edad a causa de enfermedades no transmisibles ascendió a 445,7 por 100 000 habitantes (525,7 por 100 000 en hombres y 370,3 por 100 000 en mujeres). Por su parte, la tasa de mortalidad ajustada por edad por causas externas fue de 56,7 por 100 000 habitantes (87,5 por 100 000 en hombres y 25 por 100 000 en mujeres), en cuyo caso destacan los accidentes de transporte terrestre (22,6 por 100 000 habitantes), los homicidios (8 por 100 000 habitantes) y los suicidios (6,2 por 100 000 habitantes). En el 2000, la distribución porcentual de las causas fue de 61,1% para las enfermedades no transmisibles, 26,1% para las transmisibles y 12,8% para las causas externas, en tanto que para el 2019 los porcentajes fueron de 74,9%, 14%, y 11,1%, respectivamente (figura 6).

Figura 6. Mortalidad proporcional en Paraguay, 2000 y 2019

Mortalidad por Cáncer

Al observar la mortalidad por cáncer según el sitio tumoral, puede advertirse que durante el 2019 la población masculina presentó una tasa ajustada de mortalidad por cáncer de próstata de 21,2 por 100 000; de pulmón, de 21,9 por 100 000, y de colon y recto, de 10,8 por 100 000. En el caso de las mujeres, los valores fueron de 16,5 por 100 000 para cáncer de mama; de 4,8 por 100 000 para cáncer de pulmón, y de 8,4 por 100 000 para cáncer de colon y recto.

La situación de salud y la pandemia de COVID-19

En la Región de las Américas, Paraguay se ubicó en la posición 20 en cuanto a cantidad de muertes por COVID-19 en el 2020, y pasó a la posición 2 en el 2021, con una cifra acumulada para ambos años de 2 481 muertes por millón de habitantes (figura 7).

Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, el total de muertes en exceso en el 2020 ascendió a 2411 casos, es decir, 36,4 por 100 000 habitantes. Para el 2021 se estimaron 17 406 muertes, que representan un exceso de mortalidad de 259,6 por 100 000 habitantes.

Al 31 de diciembre del 2021, se había aplicado al menos una dosis de la vacuna contra la COVID-19 a 54,5% de los habitantes del país. Al 20 de abril del 2022 (fecha de los últimos datos disponibles), 47% de la población contaba con el esquema de vacunación completo. La campaña de vacunación comenzó el 20 de febrero del 2021 y hasta el momento se han utilizado ocho tipos de vacunas contra la COVID-19.

Figura 7. Muertes por COVID-19 acumuladas al 31 de diciembre del 2022 en la Región de las Américas

Perspectivas

Medidas para el logro de la cobertura universal de salud

Durante los últimos años, y con el objetivo de dar respuesta a las enfermedades no transmisibles, Paraguay ha implementado nuevos sistemas de cuidados basados en la comunidad, como es el caso del Modelo de Cuidados Crónicos para hipertensión arterial, diabetes mellitus, enfermedad renal crónica y obesidad, y de las modificaciones introducidas con la reforma del sistema de atención de la salud mental.

Además, la puesta en marcha de la gratuidad en los servicios de salud del país ha facilitado enormemente su acceso para la población. Si bien los servicios, los medicamentos y muchos otros insumos se proveen gratuitamente desde la creación de los diversos programas nacionales, como los correspondientes a la lepra, la tuberculosis, la malaria, el VIH/sida, la enfermedad de Chagas y la leishmaniosis, la implementación de la gratuidad en la salud ha permitido que las personas puedan tener un mejor acceso a otros tipos de servicios de salud de mayor complejidad.

En ese sentido, el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud ha facilitado el acceso gratuito al tratamiento de estas enfermedades, además de la provisión de manuales, guías y otros elementos técnicos.

Desafíos relacionados con la salud de la población

Entre los desafíos que enfrenta el país en el corto plazo, ocupa un lugar especial el restablecimiento de las actividades que fueron suspendidas o se vieron disminuidas por causa de la pandemia de COVID-19, en particular en todo lo referido a la promoción, el monitoreo y la supervisión en materia de salud.

Respuesta a la pandemia de la COVID-19

Si se considera el conjunto de enfermedades que no forman parte de la COVID-19, hay que decir que, en general, la atención no se vio afectada durante la etapa más aguda de la pandemia, lo cual se debe principalmente a la descentralización operativa de los servicios de los programas nacionales y al monitoreo realizado de forma remota. Además, y para fortalecer la capacidad de respuesta, aún hoy se continúa trabajando y capacitando activamente con los encargados regionales y de los servicios de salud, tanto públicos como privados, con miras a asegurar el acceso de las personas a dichos servicios, sin ningún tipo de restricción. Dentro de esos esfuerzos, un papel destacado corresponde a la conformación de los equipos de prevención y de control de infecciones en los establecimientos de la salud y de capacitación en la salud, así como al fortalecimiento de la vigilancia de las infecciones asociadas a la atención de la salud (IAAS) en los diferentes hospitales con los que cuenta el país.

Medidas para incidir en las desigualdades en la salud

Entre otras políticas públicas de alcance nacional, la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control de la Obesidad 2015-2025 es una iniciativa que promueve la integración multisectorial con los objetivos de prevenir el sobrepeso y la obesidad y fortalecer la atención integral en todo el ciclo vital, algo que involucra a los sistemas públicos y privados de la salud y a la sociedad civil.

Si bien históricamente la estigmatización de enfermedades como la lepra, la tuberculosis o el VIH/sida ha sido la principal barrera para un diagnóstico oportuno, esto ha disminuido notablemente durante los últimos años gracias al aumento de las actividades y las campañas de promoción, y a la búsqueda activa de casos, dos tareas que fueron retomadas con renovados ímpetus durante dicho lapso.

Las fuentes de los indicadores interagenciales usados en este perfil se pueden encontrar en este cuadro

Para obtener los datos más recientes sobre indicadores de salud para la Región de las Américas, asegúrese de visitar el portal de Indicadores Básicos de la OPS.